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CIF y CIMMYT Wall P. |
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Antecedentes El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) es un centro internacional de investigación y capacitación, sin fines de lucro. Con mandato mundial, se dedica a proporcionar una amplia variedad de productos y servicios que permiten mejorar la productividad, la rentabilidad y la sostenibilidad de los sistemas de cultivo en maíz y trigo en los países de escasos recursos. Las actividades del CIMMYT están centradas en torno a sus investigaciones y actividades de capacitación que se llevan a cabo en México, su programa de pruebas de germoplasma en diferentes ambientes de todo el mundo, sus programas regionales y su servicio de consulta para los gobiernos. La investigación abarca cinco grupos principales, maíz, trigo, economía, recursos naturales y biotecnología, que trabajan para cumplir su misión común. Dentro de los programas de maíz y trigo los estudios cubren aspectos de fitomejoramiento, fitopatología, manejo agronómico, fisiología, calidad y conservación de germoplasma. Una muestra de la importancia del CIMMYT es la riqueza genética que conserva y que cobra importancia a nivel mundial (cuadro 1). Cuadro 1. Número de accesiones clasificadas por especie conservadas en el banco de germoplasma de trigo del CIMMYT (a enero de 1992).
Fuente: Skovmand et al., 1992 El Centro tiene su sede en México, y mantiene programas regionales en 13 países y regiones del mundo en desarrollo, incluyendo un programa de trigo en Bolivia. En el país, los primeros contactos se dan a finales de la década de los sesenta. En el año 1978, mediante el programa de la Región Andina, esta relación se hace más estrecha y en 1994 el CIMMYT tiene presencia estable en Bolivia. El trabajo del CIMMYT se ha caracterizado por sus programas colaborativos con científicos del mundo entero, muchos de los cuales se han capacitado en los cursos prácticos de mediana a larga duración del Centro en México. Así, para 1997 y contando desde 1966 (año en el que se inician los programas dé capacitación en México) más de 600 investigadores de 80 diferentes países han recibido entrenamiento en el Centro (Villareal y Bañuelos, 1997) Uno de los productos principales del CIMMYT es la generación de variedades de maíz, trigo, triticale y cebada (esta última en colaboración con el ICARDA) que poseen resistencia genética a enfermedades y plagas importantes y a otros factores adversos. Esta actividad involucra uno de los sistemas mayores de intercambio de semilla (germoplasma) en el mundo. El CIMMYT provee anualmente miles de nuevas líneas de maíz y trigo, pero depende de los cooperadores internacionales para reportar sus evaluaciones de este material, lo cual permite encontrar rápidamente aquellas líneas con mayor adaptación, resistencia a limitaciones bióticas y abióticas, y con mayor potencial de rendimiento. Además CIMMYT utiliza y conserva material genético proveniente de todos los continentes, para el éxito del sistema. Relacionamiento CIMMYT / CIF El Centro de Investigación en Forrajes "La Violeta" tiene una larga historia de colaboración con el CIMMYT. Desde hace varios años ha recibido viveros de materiales de triticale y cebada, para seleccionarlos en base a sus bondades forrajeras. A la vez ha apoyado a la red internacional de CIMMYT con valiosos datos sobre los materiales seleccionados. El relacionamiento científico del Centro de Investigación en Forrajes "La Violeta" con el CIMMYT, se concretó a partir de los años 80. Esta cooperación se tradujo principalmente en la realización de ensayos de selección de materiales que se evalúan en condiciones de ensayos regionales a nivel mundial. Así, los principales ensayos internacionales que anualmente se llevan a cabo se agrupan en cuatro líneas: Ensayos de rendimiento, Viveros de selección, Poblaciones segregantes (materiales F2) y materiales facultativos de invierno. En cooperación con CIMMYT e ICARDA, el CIF ha trabajado con dos especies muy importantes de cereales menores desde el punto de vista forrajero, la cebada (Hordeum vulgare) y triticale (X. Triticosecale W.). Los últimos años también se esta incursionando con el trigo duro (Triticum durum) pensando en el doble propósito, forraje a inicio de espigamiento y del rebrote grano para consumo humano. En el caso de la avena (Avena sativa), se trabaja con líneas que maneja el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos de Norteamérica. El cuadro 2 detalla los números que reflejan la estrecha colaboración entre un centro internacional como el CIMMYT y un programa nacional especializado en la parte forrajera, en cuanto a cereales menores se refiere. A partir del año de inicio que figura en el cuadro, la evaluación ha sido permanente, vale decir cada año de forma ininterrumpida. Cuadro 2. Especies, ensayos y número de entradas estimado, manejadas por el CIF como colaborador del CIMMYT (1980-1999).
Fruto de esta amplia labor, el CIF ha liberado varios cultivares forrajeros. Para nombrar algunos, se tiene en el caso del triticale Cautivador, Renacer y Eronga; en cebada Lucha, Lucy y últimamente Gloria. Algo similar, aunque en mucho menor grado, se ha dado con el maíz. Todos estos materiales han sido seleccionados de los trabajos de mejoramiento realizados en el CIMMYT. En el caso de los cereales, los cambios en las razas fisiológicas de las royas (principalmente Puccinia striiformis, P. graminis y P. recondita) provoca que el trabajo de selección por tolerancia a estas enfermedades fungosas, sea continuo. En promedio, un cultivar liberado y v difundido tiene una vigencia máxima de 8 años en condiciones del país. El problema de las royas se da más a nivel de las zonas donde se produce semilla de estas especies y no tanto donde se las utiliza para la producción de forraje es decir, en su gran mayoría, en el Altiplano de Bolivia. Trabajo actual y perspectivas Si bien, el mayor volumen de colaboración entre el CIF y el CIMMYT se ha dado mediante la evaluación de líneas, la labor trasciende en la medida de ser el CIF un Centro especializado en un rubro tan importante como es el forrajero. Un ejemplo claro de esta trascendencia se da con el triticale. Esta especie tiene un potencial interesante de forraje y contenido proteínico. Por otra parte, tiene rendimientos de ensilaje y forraje más altos que los del trigo, centeno, avena y cebada. Se ha informado que la pastura de triticale dura más que la del centeno; pruebas de pastoreo con novillos de año, presentaron incrementos diarios medios de 0.72 kg en animales alimentados con triticale, en comparación con 0.69 kg en los que comían trigo y 0.59 kg en los alimentados con centeno (Varughese et al., 1987) La cebada es el recurso forrajero cultivado más importante para el altiplano boliviano. En los últimos años se ha estado manejando viveros de selección de cebada desnuda. El CIF evalúa estos materiales pensando en el doble propósito por cuanto el ) consumo del grano de este cereal en forma de pito \ (molido) es relevante. Además de la generación de variedades, el CIMMYT trabaja para desarrollar sistemas sostenibles de producción de maíz y trigo. En los valles interandinos de Bolivia estos esfuerzos están orientados principalmente a la siembra directa de trigo y cebada, manteniendo la superficie cubierta con los rastrojos de los cultivos anteriores y otros métodos de conservación de la humedad. Los rastrojos protegen al suelo del efecto de las gotas de lluvia, mantienen altas tasas de infiltración de agua y reducen o paran la erosión hídrica, además de otros beneficios como el aporte de materia orgánica al suelo e incremento de la actividad biológica del mismo. Uno de los problemas principales de este sistema es que actualmente los pequeños productores de los valles utilizan el rastrojo de sus cultivos, especialmente trigo y cebada, como alimento animal. Técnicos de CIMMYT y PROTRIGO (institución boliviana) están ensayando especies forrajeras que podrían producir la misma cantidad de rastrojo que un cultivo de trigo, pero de mayor calidad y en menos área. El CIF ha brindado consejos sobre las especies a probar en los diferentes pisos altitudinales y ha apoyado al PROTRIGO con la provisión de semilla para las parcelas. Dada la importancia del rastrojo para la sostenibilidad de los sistemas productivos de los valles, y la importancia de los animales para los productores, se espera aún mas convergencia de los trabajos del CIF y el CIMMYT en Bolivia en el futuro. Al cumplir 30 años de trabajo, el CIF ha cumplido a cabalidad el compromiso del colaborador con el CIMMYT. Este trabajo ha redundado no solo para beneficio del país sino que la información recolectada sirve para orientar los programas enfocados hacia la región y al mundo entero. Referencias Skovmand, B., Varughese, G. y Hettel, G. 1992. Los recursos genéticos de trigo en el CIMMYT: su conservación, enriquecimiento y distribución. Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo. México D.F., México. 19 p. Varughese, G., Barker, T. y Saari, E. 1987. Triticale. Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo. México D.F., México. 32 p. Villareal, R. y Bañuelos, O. 1997. Summary report. 1997 CIMMYT Wheat Improvement Training Course. Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo. México D.F., México. 30 p. |
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